Hay tres situaciones donde los empleadores pagan por debajo del salario mínimo legal — muchas veces sin que el trabajador lo sepa. La primera es no actualizar el salario cuando el estado sube el mínimo. La segunda es usar la excepción de tipped employees cuando el trabajador no recibe suficientes propinas para alcanzar el mínimo. La tercera es clasificar mal al trabajador como contratista independiente.
Si recibes propinas, tu empleador puede pagarte tan solo $2.13/hr a nivel federal — pero la suma de ese salario base más tus propinas debe alcanzar como mínimo el salario mínimo estatal. Si no lo alcanza, el empleador debe cubrir la diferencia. Muchos no lo hacen.
En estados como California, Oregon y Washington esta excepción no existe: debes cobrar el salario mínimo completo más tus propinas encima.